TEMPORADA DE SETAS (IV)
Solo en el monte, ni mi sombra me acompaña, nadie cree en mi...
... yo y mi cesto. Y lo peor es la vuelta, risas en el bar y en casa patatas para cenar.
Lo se, si no llueve no hay setas, pero con las lluvias de primavera y de agosto, las cuales acabaron con meses de sequía la temporada realmente prometía. De repente llego septiembre y San Pedro dejó de regar, y en octubre tampoco regó.
Yo solo pedía cuatro gotas, solo pedía que el santo echara una meadita para remojar un poco los bosques.
De repente, para San Narciso patrón de Gerona y de las moscas, para desgracia de los feriantes y para mi gozo personal empezó a llover, y llovió durante todas las fiestas...
... y a mi solo me faltaba esperar 21 días... y esperé, y los días pasaron, uno, dos... nueve, diez... diecinueve, veinte y por fin veintiún días, y por fin la explosión...
... y no una explosión de fuegos, sino una explosión de vida en forma de boletus.
Allí estaban las las "cogomelles", los "pets de llop" y los "pinatells".
Y la explosión micológica no terminaba aquí, ya que cientos de "camagrocs" salen de entre el musgo para ser secados y posteriormente almacenados, y así alegrar los guisos del largo invierno.
Ahora ya nadie se ríe en el bar, el Xinxa ya no come patatas y todos le preguntan donde ha encontrado estos "fredolics"...
... y el Xinxa se ríe y les dice por allí y por allá mientra les prepara "uns bolets remenats amb pa i tomaquet".


kilifa dijo
Y dsehidaratas las setas? ummmm, buena idea!!
Yo las hago en conserva, aunque no esas que nos enseñas. Los robellones, tambien llamados níscalos. (desconozco si tienen otro nombre)
besitos
25 Noviembre 2008 | 08:31 AM